martes, octubre 17, 2017

Nuit de Bekélite


  Es admirable cuando una nariz se atreve a hacer algo diferente y creativo, y es justo lo que Isabel Doyen (perfumer para Annick Goutal y Le Nez, entre otras) ha conseguido con Nuit de Bakélite para la marca australiana Naomi Goosir.
  Según su creadora, Nuit de Bakélite es "la savia de la tuberosa, la tuberosa pelada, un tubérculo en una jaula verde de cuero, se centra en un pendúnculo pequeño que une la flor con el tallo, es el sonido de plástico cuando varios tallos de tuberosa se enredan, la Majestad salvaje de la tuberosa Persa...".

Notas: tuberosa, angélica, ylang-ylang, galbano, semillas de zanahoria, cardamomo, cuero, styrax, davana, tabaco, notas verdes (varían en función de cada website).

 Hay perfumes que entran en nuestras vidas y marcan un antes y un después, y para mi mi uno de esos perfumes ha sido Nuit de Bakélite. Aunque a muchos no les ha terminado de convencer puedo entender el porque... es diferente, y cuando algo es diferente puede provocar reacciones contradictorias.
 En mi opinión es un nardo llevado a otro extremo. No es el típico floral femenino, tiene un aspecto casi andrógino. No es Fracas, ni Carnal Flower. Pero, seamos honestos, aunque son dos perfumones, ¿quién necesita otro Fracas o Carnal Flower?. Pedimos originalidad en la perfumería moderna y en cuando se nos sirve intentamos encontrarle fallos, en vez de simplemente intentar entender más allá de lo que consideramos normal, aceptarlo y dejarnos seducir por su magnifica representación. A mi me ha cautivado desde la primera vez que la olí y tengo que subrayar que es la única fragancia con la cual he notado un cambio drástico entre salida y secado.

 Nuit de Bakélite se abre con una tuberosa verde, casi plástica y vegetal, húmeda y terrenal, que deja a que su savia se alimente sedienta del calor de la piel. La sensación de "grasienta" y verde dada por el gálbano y la angélica le quitan la vestimenta de narcótica a su Majestad - la tuberosa, ensuciando su "impecable" imagen de gran diva. Y podría hasta jurar que detrás de ese humo se esconde palo santo (gaiac wood) aunque no esté listado entre sus notas. La transición hacia la base amaderada de tabaco y cuero se hace, como la magia que pasa delante de tus ojos y te sorprende por la tenacidad del mago, a través de un corazón de iris amaderado con diferentes tonalidades de almizcle.

El olor a plástico, y parte de su nombre, tiene su origen en un material llamado Bakélite, usado especialmente en los años 50 en la fabricación de tapones para perfumes. Según he leído el bakélite tenía un olor parecido a los aldehidos y ligeramente plástico y ahumado.

Concluyendo, diría que Nuit de Bakélite juega alrededor de un nardo casi "ficticio". Es la historia contada al revés, desde lo más adentro de la planta hacia su capullo, sin llegar a abrir sus flores en todo su esplendor. No es carnal en absoluto. No es indómito, ni narcótico. Es único.

jueves, octubre 05, 2017

Mown, Hendley Perfumes


 Mown no es una simple fragrancia con olor a verde, heno y tabaco... no, es mucho más que eso.

Notas: Manzanilla, heno, champaca, frutos secos, tabaco, raíz de lirio, musgo y almizcle ambreta.

 Mown despierta mi memoria olfativa de una manera entrañable a través de unos  maravillosos recuerdos que intentaré mantener vivos para siempre.
¿Cuántos de vosotros han pasado las vacaciones de verano en el pueblo - en la vieja casa de nuestros queridísimos abuelos, lejos del ruido de la gran ciudad?
Estoy segura que somos muchos los que, sin siquiera imaginar en lo que el futuro de la era informática y tecnológica nos tenía reservado, no paramos de correr los campos desde primera hora de la mañana hasta el oscurecer jugando al pilla-pilla con los que se convertirían en nuestros amigos durante tres meses inolvidables.
 Mown me lleva de vuelta a esa época, especialmente a los últimos días de verano cuando el otoño ya empezaba a hacer notada su presencia y las vacaciones estaban ya en su recta final dejándonos sin respuesta a la eterna pregunta: ¿como es posible que el tiempo pase tan deprisa?. Siempre nos costaba decir adiós y hasta la próxima a nuestros compañeros de juego, al campo, a la vieja casa,... a las historias de terror que la persona más longeva del pueblo - Nicolás nos contaba cada noche a partir de las 12 mientras estaba preparándose un cigarro de tabaco rubio y nosotros, sentados en circulo a su alrededor sobre la alfombra de hierba verde, escuchábamos atemorizados sus "fascinantes" encuentros con el diablo. Sus terroríficas aventuras nos hacían llegar a casa más rápido que la velocidad de la luz... al canto de los gallos, al cual odiamos con cada fibra de nuestros pequeños cuerpos cuando sus cacareos nos maltrataban el oído todos los días de madrugada y que, curiosamente, íbamos a añorar...  los regaños de la abuela cuando tardabamos horas en llegar a comer, solamente porque queríamos pasar un "rato" más en compañía de nuestros amigos.
 Lo viviamos todo con la misma intensidad hasta el último momento - cuando empezaba la cosecha y los campos llenos de heno se quedaban desnudos bajo los rayos de un Sol ya tímido, cuando el aire frio de la noche estaba impregnado con el dulce olor de la leña quemada a fuego lento en  chimeneas y los árboles alfombran los caminos de rojo y amarillo.
Al cerrar los ojos sigo oyendo el crujir de las hojas a nuestro pequeño paso...

No, Mown no es solamente una fragancia con olor a heno.